Me encanta la Formula 1. Me apasiona. De siempre lo que mas me gusto ha sido y es la tecnología que tiene asociada. Todos esos detalles cuidados con mimo. Toda esa precisión. Muchas veces para apreciar esas cosas hay que ponerlas en su lugar, es decir, abrir el foco y contemplar en su conjunto el hecho.
Por ejemplo, este fin de semana, Silverstone, longitud del circuito 5.141 km. Diferencia entre el primer y el segundo mejor tiempo de los entrenos (sin contar la Q3) 1:18.119 y 1:18.209, es decir 90 centésimas entre dos coches de conceptos radicalmente distintos en poco mas de 5 kilómetros de curvas, asfaltos y trazadas. Aun mas. Entre el primero y el ultimo de ese día 1:18.119 y 1:20.236, 2.117 segundos o lo que es lo mismo, 4 décimas por km de circuito. Hay grandisimas diferencias entre los equipos, presupuestos etc pero al final, la diferencia esta en décimas entre el primero y el ultimo. Increíble ¿no?.

Yo siempre pensé que el piloto era algo secundario, casi un robot, que cuando se tiene un buen coche el piloto es accesorio...si pero no. A favor de esta teoría están los años en los que Michael Schumacher se quedo en blanco desarrollando el Ferrari, el mismo Alonso con el Renault estos dos años o Button, un buen piloto que hasta ahora no tuvo buena cabalgadura.
Por otro lado tienes el caso de pilotos regulares cuyos grandes coches les hicieron triunfar, Hill, Villeneuve, Massa, incluso Hamilton, que demuestra su verdadera categoría cuando el coche no da mucho de si.
Todo eso puede ser cierto, puede que la F1 sea 90% coche y 10% piloto, pero, ultimamente me he dado cuenta del valor de ese 10%.
Todo viene de esa afición creciente con este mundo de la velocidad. Hace unas semanas me invitaron a participar en una carrera de Karting. El Karting es donde se iniciaron Senna, Alonso, Hamilton y muchos pilotos de F1. Normalmente motores de 2 tiempos de 125cc que permiten alcanzar unos 140 km/h de máxima aunque los que se pilotan no creo que lleguen a los 100. La sensación de velocidad es tremenda ya que vas muy pegado al suelo. Bien pues puesto en esa tesitura me lance a la competición.
Junio, meseta castellana 18:00, unos 35ºC. Casco asfixiante. Curvas cerradas sin dirección asistida por supuesto. Por curiosidad lleve el pulsómetro puesto y marcaba 169 pulsaciones. Yo necesito subir un puerto durante 10 minutos para ponerme así y es haciendo un esfuerzo, pero aquí iba sentado solo moviendo un volante!!. Acabe mareado, no se si por el calor, las curvas o por mi baja forma física (luego leyendo vi las necesidades aeróbicas de un piloto de Kart). Me baje diciéndome que nunca mas (algo que ya se me ha pasado y estoy deseando la próxima vez).
En definitiva, esto me llevo a pensar que si en un Kart, en una carrera de 10-12 minutos el esfuerzo era ese, como seria el esfuerzo que realizan los pilotos de F1, con temperaturas de 45º, humedades del 90%, 3 y4gs de aceleración lateral, moviendo monstruos sin dirección asistida a 300km/h. Me da igual que sea piloto de un Ferrari o de un Force India, mi respeto y admiración porque son super atletas. Que además de mantenerse dentro de la pista vivos durante hora y media, sean capaces de hablar por radio, hacer ajustes en el volante, evaluar si su coche se va un poco de atrás, y rodar como relojes durante 50 vueltas......y alguno además, divertirse, increíble. Mi mas profundo respeto y admiración, los F1 son lo que son gracias a los pilotos.

Sin lugar a dudas no hay nada como sufrir en carne propia para valorar el esfuerzo de otros. ¡¡¿Cuánta gente debería leer esta reflexión tuya para que rechacen la extendida idea de que el piloto de Fórmula 1 no es un deportista?!!
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